
He tardado mucho en decidir si ponía esta noticia, pues el dolor que me produce es inmenso.
Nuestro querido Banbury falleció el pasado mes de mayo. Todas las circunstancias que rodearon su muerte hicieron que nuestra tristeza fuese aún mayor.
Queremos aprovechar para decir a todos los que visitéis nuestro Blog, que para nosotras nuestros cachorros son muy importantes. Les criamos con todo el amor y la atención que merecen y tratamos de encontarles el mejor hogar.
Nuestro objetivo no es hacer negocio, nada más lejos de éso, si no criar gatos maravillosos que lleven la felicidad allá donde vayan, la misma felicidad que nos proporcionan a nosotras mientras están aquí. Espero que nunca nadie ponga en entredicho nuestra labor, pues aquellas personas que nos conocen bien, saben que nuestros gatos son nuestra familia. Nuestra casa está abierta para toda aquella persona que quiera visitarnos y conocer el entorno en que viven nuestros "niños".
Banbury era un animal muy especial (aunque todos lo son en definitiva), le encantaba subir a la cama y lamerme el pelo, era juguetón, cariñoso, y muy bello. Merecía una vida más larga, una vida fantástica, pero no pudo ser. Eso sí, mi conexión con él no termina con su viaje, como con todos aquellos gatos que pasaron por mi vida sigo sintiendo que están a mi lado, jugueteando a mi alrededor aunque no pueda verlos, pues ellos mejor que nadie saben cuanto les amé y cuanto les sigo amando.




