Volver a ver a Ariadna ha sido para nosotras un auténtico bálsamo, ya que en esta misma visita Ares se separaba de nosotras para ir a vivir con su hermanita.
Estos gatitos, tan queridos para nosotras, no han podido encontrar un hogar mejor. Ya sabíamos que Ariadna era la reina de la casa y fuente de cariño para toda la familia, pero hemos podido comprobar con nuestros propios ojos que es más que eso. Ahora Ares es el pequeño rey, por fin hemos encontrado para él el hogar que se merece.
Gracias desde aquí a esta magnífica familia, por su hospitalidad y cariño, y por su enorme dedicación hacia nuestros pequeños. Y gracias también a la dulce gatita que con su marcha hizo posible este milagro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario